¿Por qué cambia el sueño al perder peso?
El sueño y el peso se afectan mutuamente en las dos direcciones. El sueño interrumpido influye en las hormonas implicadas en el apetito, y el exceso de peso es un factor de riesgo reconocido de apnea obstructiva del sueño, que a su vez rompe el sueño. Cambiar uno tiende a mover el otro.
En quien tiene apnea del sueño, perder peso puede mejorar los síntomas, aunque no sustituye al tratamiento que se le haya indicado y cualquier cambio en él es una decisión clínica. Para el resto, el apetito y la energía durante el día suelen ser el primer sitio donde asoma una racha de malas noches.
Los ronquidos fuertes, las pausas con sensación de ahogo por la noche o la somnolencia diurna pese a dormir horas suficientes merecen comentarse en lugar de asumirse, porque la apnea del sueño se diagnostica con un estudio del sueño y sin tratar se asocia a riesgo cardiovascular.