¿Perder peso deprisa puede provocar cálculos biliares?
La pérdida rápida de peso es un factor de riesgo reconocido de cálculos biliares, y el NIDDK lo considera lo bastante establecido como para advertirlo de forma directa. El mecanismo tiene que ver con cambios en cómo el hígado maneja el colesterol y en la frecuencia con la que se vacía la vesícula durante un periodo de ingesta muy reducida.
El riesgo se asocia a la velocidad de la pérdida más que a perder peso en sí, y por eso una pérdida gradual se describe en general como de menor riesgo que una muy rápida. Los cálculos también pueden formarse durante la fase de pérdida de peso sin dar ningún síntoma.
Si estás perdiendo peso deprisa, sea con dieta, cirugía o medicación, conviene comentarlo con tu médico en lugar de tratarlo como ruido de fondo, porque muchas veces el plan se puede ajustar. Un dolor intenso y repentino en la parte superior derecha del abdomen no es algo que se investigue en casa.